You are currently browsing the category archive for the 'imagenes' category.

Fue portada de Paris Match y Life. Emblema del Mayo. Hoy vive en un pequeño pueblo de Normandía.

La manifestación se dirige a la plaza de la Bastilla. Preguntan quién puede llevar la bandera. Y ella se ofrece porque le duelen los pies. La bandera no es ni roja ni negra. Es la de Vietnam, símbolo de una guerra a la que se opone la juventud de medio mundo.

Ella no es ni estudiante ni francesa. Hija de una noble familia inglesa, será desheredada cuando su abuelo vea la foto. La han expulsado de los más selectos colegios, ha frecuentado en Nueva York a Otis Redding, Andy Warhol y Lou Reed. Se gana la vida como maniquí. Después vendrán el jazz y África. La lleva sobre sus hombros Jean Jacques Lebel que tuvo la idea de ocupar el teatro del Odeón y hoy es un artista plástico de vanguardia.

(Fuente: La revista, de El Mundo http://www.elmundo.es/magazine/num132/textos/fue4.html)

1968.jpg
Las escuelas de arte, la École des Beaux-Arts y la École des Arts Dé­coratifs de la Sorbona, establecieron un atelier populaire, que en mayo y junio produjo más de 350 diseños de carteles serigrafiados al día con gráficos simples e impactantes y eslogans concisos, al estilo de los grqf­fiti de las paredes. Hoy en día todavía se considera una de las expresio­nes del grafismo político más impresionantes jamás logradas. Una ma­no que empuña una porra acompaña la famosa frase de Luis XVI utilizada a menudo para caracterizar al gobierno gaullista, «Létat, cest moi» (el Estado soy yo). La sombra de De Gaulle amordaza a un mu­chacho, y el pie de foto reza: SÉ JOVEN Y CIERRA EL PICO.

 

La policía arrancaba los carteles de las paredes. Los coleccionistas no tardarían en hacerlo también, y empezaron a venderse ediciones pirata, lo que enfureció a los estudiantes de arte. «La revolución no es­tá en venta», diría Jean-Claude Leveque, uno de los estudiantes de ar­te. El atelier rechazó una oferta de setenta mil dólares de dos grandes editoriales europeas.

En otoño, tanto el Museo de Arte Moderno como el Museo.judío de Nueva York celebraron exposiciones con las obras del atelier. La ex­posición del Museojudío se titulaba Contra la pared, utilizando una vez más la omnipresente frase de LeRoiJones.’

(KURLANSKY, M., (2004): “1968, El año que conmocinó al mundo”, Barcelona: Ediciones Destino, p. 299)

 

La Beauté est dans la Rue es uno de los afiches más representativos del 68. En él, se hace un elogio a la Revolución, comparándola con la Belleza. Da la impresión de que el texto  ha sido escrito descuidada y rápidamente, como si la urgencia de la revuelta no le permitiera al cartelista hacerlo mejor. En cambio, la imagen, llena de fuerza y de expresividad, ha conseguido una elaboración más artistica. En ella, se representa a una joven justo en el momento en el que se dispone a lanzar un adoquín. Recordar que frente a los gases lacrimógenos y las matarcas de los CRS, los estudiantes se defendían con lo primero que tenían al alcance de la mano (…) La relación entre belleza y arte, por un lado, y revolución, por otro, estuvo muy presente durante esta época. Por ejemplo, un famoso eslogan pintado en el Odeón (calle Rotrou) decía prácticamente lo mismo que este cartel: La poésie est dans la rue.

En Mai 68. Debut d´une lutte prolongée, predomina el texto sobre la imagen, reducido al icono de la fábrica. La chimenea se convierte en la bandera de la revolución. Destacaremos que el color de la imagen y del texto es el rojo, el color de la revolución por antonomasia. En cuanto al contenido, podemos destacar que la expresión “Mai 68″ implica una cierta toma de conciencia de la importancia histórica del momento. Los autores del cartel confían en el éxito del movimeinto estudiantil iniciado y ven los sucesos del 68 como una primera etapa de un proceso revolucionario mayor.

El movimiento contestatario se fue apagando poco a poco a lo largo del mes de junio y con su declive se fueron desmantelando los Talleres Populares. Algún cartel rezagado daba su último adiós a este sueño colectivo. Retour á la normale… representa un sarcástico fin del movimeinto del 68. Después de haber creído la posibilidad de instaurar una nueva realidad, la realidad de siempre sale al encuentro de los sueños para destruirlos. De este modo, todos los que participaron en esta ilusión vuelven, plácidamente, como borregos a su redil.

 

(BADENES SALAZAR, P. (2006): “La estética en las barricadas. Mayo del 68 y la creación artística”, Castelló de la Plana: Universitat Jaume I, p.p. 294 y 324)

(Carteles extraidos de la siguiente página: URLhttp://chantsdeluttes.free.fr/mai68/pages68/liste-affiches.html#Anchor-51540)

Los carteles de aquellos eventos de 1968 soy hoy un símbolo de aquellas revueltas, de aquella revolución frustrada. Muchos convertidos en piezas de coleccionista, puro objeto de tráfico, no por ello pierden su directa crítica, denuncia, revindicación y exigencia. Esperanza.

carteles1.jpg

carteles2.jpg

 

Fuente: 29 affiches de mai de 68 

De lo acaecido aquellos días en las calles de París, las fotografías dan fe de testigo inquebrantable. Una muestra de ellas debajo de estas líneas: algunas de ellas anónimas (primer bloque), otras del fotógrafo Michel Baron (segundo) y otras inéditas (tercero).

Muchas más fotos del 68 francés aquí (Magnum), aquí y aquí (Jean Claude Seine)

montaje-fotos-mai68.jpg

montaje-fotos-michel-baron.jpg

montaje-ineditas.jpg
 
Fuentes:
http://membres.lycos.fr/mai68/photos/index.htm http://dhost.info/photocanon/mai68 http://www.photos-mai68.com/index.php?x=browse http://www.magnumphotos.com/Archive/C.aspx?VP=XSpecific_MAG.ExhibitionDetail_VPage&pid=2TYRYDKUU22I http://brownsoundclothing.com/sla/blog/6868/6868.html